
Los amantes del arte religioso de estas localidades ribereñas, vamos a gozar con la iniciativa que han tenido el patronato de turismo y la diócesis de Burgos para que durante el verano podamos visitar los diferentes templos y así disfrutar de estas joyas arquitectónicas, pictóricas y ornamentales que desgraciadamente desconocemos...
Uno de esos tesoros monumentales góticos ribereños es la iglesia de San Esteban Protomártir en Tórtoles de Esgueva (finales del siglo XV mediados del XVI). Dentro de sus vetustos muros, podemos admirar su joya más valiosa, el imponente retablo romanista que se alza en el altar mayor de cinco calles, cuatro cuerpos y cimera con calvario, montado en el último tercio del siglo XVI.
Las esculturas se las asignan a Juan de Esparza menos las tallas de los cuatro santos, que van en el tercer y cuarto cuerpo, obra de Tomás de Prado. A este mismo pintor de la escuela vallisoletana se le atribuyen los óleos y policromía de las figuras, así como los dorados y estofados de las cornisas, molduras, columnas del retablo y de la custodia en el año 1601.
Descartamos con fundamento la afirmación de Enrique del Ribero que reconoce a Juan de Cea como artífice de la pintura y podemos decir que, según consta en una escritura pública de obligación y concierto del pintor Tomás de Prado: “ Digo que por cuanto yo tengo tratado y concertado de pintar, dorar y estofar el retablo y custodia que al presente, está asentado y en blanco en la iglesia parroquial de esta villa de Tórtoles”.
El arte empleado en el dorado de fino oro bruñido de la custodia, el estofado de colores en las telas de las figuras, las tallas, en los frisos, capiteles y columnas, el método en las estofas a punta de pincel para guardar la propiedad que cada figura requiere, la destreza en las telas de brocado muy natural y orillas a punta de pincel, el método en los cuerpos y manos empleándose el aceite de nueces, tienen más propiedad las carnes y es más natural que el pulimento, muy común en otros pintores... Estas técnicas verificadas y elogiadas por sus contemporáneos Bartolomé de Cárdenas y Diego Valentín Díaz, van a ser utilizadas en los diferentes retablos hasta su muerte en 1639.
La obra pictórica del retablo de la iglesia de Tórtoles, costo 2.400 ducados, uno de los más caros de Tomás de Prado, recibiendo la última entrega el 19 de Septiembre de 1618.
Mundo Correo

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