De alguna manera mal que nos pese, llevamos un par de años tributando en esta santa tierra y a regañadientes el impuesto de basuras, también llamado tasa de tratamiento de residuos.Y la verdad, que yo sepa, pocas voces o casi ninguna se han levantado al respecto... Ha tenido que acaecer en la gran urbe, en el Edén de las corazonadas, a veces la cueva de Ali-Baba, para que salte la chispa y de alguna manera podamos ver con una claridad casi meridiana de qué va todo esto y saber el juego que practican estos trileros del tres al cuarto, que nos golpean siempre con lo más gordo a los incautos contribuyentes, es decir, con los fatídicos impuestos y, para más inri, en plena crisis...
¿Para qué tantos y tan altos...? ¿Por qué no cogen el ejemplo de algunos poderosos estados europeos,
que siempre son el ejemplo para salir de la crisis, y por supuesto, bajan los impuestos? ¿Acaso no se dan
cuenta de que con ello diezman la calidad de vida y frenan el gasto de las ya damnificadas familias? El
país se empobrece... Lo peor de todo es la facilidad con la que saben disfrazar y lo bien que se les da amañar todas estas patrañas cara a la opinión pública y salir siempre airosos, perdiéndose en el vicio de resaltar sus logros sociales o en fútiles falacias que llegan y contaminan con suficiencia la mente y los corazones de esos aquiescentes ciudadanos...
Ahora nos toca los de la basura, y la verdad es que ya estamos hartos de ser los paganinis de turno y las
escupideras de estos parásitos que descaradamente juegan con nuestra economía.
Diario de Burgos 21-12-2009

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